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miércoles, 15 de junio de 2016

17 de junio de 1821 - Muerte de Martin Miguel de Güemes




Serie los Próceres  y luchadores por la Patria 

Martin Miguel de Güemes
                                                                                                                                                           


Antecedentes:
La Revolución Tucumana del 11 de Noviembre de 1819 contra el gobernador Feliciano de la Mota Botello, motivo que ascendiera el gobierno de Tucumán don Abraham González. Pero el 19 de mayo de 1820 era elegido gobernador Don Bernabé Aráoz, quien el 6 de Septiembre del mismo año fue proclamado Presidente Supremo de la República de Tucumán. Ya se ha visto que desde su destitución como gobernador de Tucumán, en l817, por el Director Pueyrredón, a pedido de Belgrano, Aráoz debe de haber sentido animadversión por Güemes. Sin embargo, el gobernador de Salta llego a decirle en una carta del 19 de agosto de 1820, lo siguiente: "En una palabra me debe a mi la vida y otras cosas mas que las ignora..." A partir del momento que Aráoz gobernó nuevamente Tucumán, esa enemistad tuvo un rol decisivo. En la precitada nota, Güemes agrego: Usted sostiene aún a los godos contra mi autoridad y a  mis enemigos les permite tiren y vayan contra mi públicamente. Mis insinuaciones oficiales las mira usted con desprecio y en fin todo, usted se vuelve una pura tramoya para desconceptuarme: en la guerra negándome los auxilios, retardándome las comunicaciones, buscando pretextos privados para demorar la organización de mi ejercito, acogiéndose a las determinaciones de su congreso, atender el grave mal que va a sufrir la Nación con la falta a la combinación con el Gral. San Martín". Esa postura de Aráoz fue acentuándose día tras día. Y cuando el gobernador Felipe Ibarra solicito a Güemes ayuda en contra de Aráoz, quien atacaba Santiago del Estero e impedía el envió de la ayuda para el Ejercito de el Ejercito de Observación, el Gobernador de Salta ordenó que sus fuerzas regresaran de Humahuaca y marchara sobre Tucumán. Contó para obrar así con el consentimiento de la Asamblea Electoral y del Cabildo de Salta. Enterado el Gral. Olañeta de lo que ocurría entre Güemes y Aráoz, decidió invadir nuevamente la provincia. El gobernador sustituto, don José Ignacio Gorriti, resolvió partir al encuentro de las avanzadas enemigas, que habían ocupado la ciudad de Jujuy. El 29 de abril Gorriti vencía y tomaba prisioneros a todos los integrantes de la vanguardia realista, incluso su jefe el coronel Guillermo Marquiegue. Frente a este contraste el Gral. Olañeta retrocedió hasta su Cuartel General en Tupiza.
Por su parte Güemes, se dirigió nuevamente a tomar el mando de su fuerza, que se encontraba en Rosario de la Frontera, hasta donde había retrocedido después de la derrota que sufriera Heredia en Tucumán. Encontrándose en este punto, el coronel Jorge Enrique Vidt, jefe de su vanguardia, venció a las tropas tucumanas, y se establecía en la Cañada de los Nogales, a 10 Km. de Tucumán.-
Se aprestaba Güemes a avanzar con el grueso de su fuerza, cuando se le informó que había tenido en la capital salteña la Revolución del Comercio. El 24 de Mayo de 1821 los revolucionarios en su mayoría comerciantes y cabildantes habían aprovechado la ausencia de Güemes para apoderarse del gobierno y deponerlo. Designaron Gobernador al coronel Saturnino Saravia.
Güemes marchó de inmediato, con algunos de sus hombres hacia Salta, adonde arribo el 31 de Mayo de 1821. Se impuso sin luchar, por cuanto las milicias que apoyaron a los revolucionarios, en cuanto vieron al prócer, pasaron a ingresar sus huestes. Los rebeldes cerraron sus comercios y huyeron a Tucumán, excepto don Mariano Benítez, quien se dirigió hacia el Potrero de Linares de propiedad de su suegro; este le dio un baqueano, quien lo guió hacia el campamento realista.
En estas circunstancias Güemes fue informado que de otra vez Olañeta invadía la provincia. Recurrió entonces a las divisiones que estaban en Rosario de la Frontera y que iban a avanzar sobre Tucumán y se dedicó a preparar la defensa de la provincia. El Gral. Antonio Olañeta sin disputa el más calificado adversario realista de Güemes, había decidido avanzar por la Quebrada de Humahuaca y luego retroceder para dar la impresión de que se retiraba. Simultaneamente dispuso que el teniente José María Valdéz “El Barbarucho”, con 400 hombres, avanzara por la desértica ruta del Despoblado.

MATAR A GÜEMES: MISIÓN CUMPLIDA

      El general español Olañeta dispone que su lugarteniente, apodado el “Barbarucho”, que acampaba en Yavi con 400 hombres, marche hacia el sur en maniobra oculta y sigilosa, con el propósito de alcanzar en el menor tiempo posible la ciudad de Salta, sorprender a los patriotas y cumplir con el 0bjetivo principal: asesinar a Martín Güemes, verdadera pesadilla goda. Entre las medidas que adopta para encubrir esta operación, Olañeta levanta su propio campamento de Mojos sin dejar ninguna tropa, fingiendo retirarse en forma ostensible hacia Oruro, pero con la idea de retornar velozmente, en cuanto esta marcha hubiese engañado a los patriotas, para apoyar la "operación comando" del coronel Valdez, el “Barbarucho”.
         Todo se ejecuta según lo previsto y en su marcha hacia el sur, Valdez, en lugar de avanzar por la Quebrada, lo hace sin ser advertido por "el Despoblado" (actual ruta nacional N° 40, que parte de la localidad de Abra Pampa, sigue por San Antonio de los Cobres para alcanzar el valle de Lerma al oeste de Salta), que como su nombre lo indica es desolado y deshabitado, también áspero y lleno de dificultades por la falta de agua y víveres.
      El “Barbarucho” era un español que, como Olañeta, de comerciante que había sido en el tráfico de mulas y mercaderías con el Perú, había pasado a ser un bravo oficial en el Ejército del Rey, para sostener la autoridad española contra la Revolución.
Según era fama, se había hecho experto en contrabando, practicándolo ventajosamente por los senderos extraviados de las serranías que corren por el poniente de las ciudades de Salta y Jujuy. Este ejercicio lo había convertido en un baqueano experto, ladino y audaz, condiciones venidas a pelo para llevar a buen puerto la riesgosa y, desde todo punto de vista, trascendental "operación comando" que se le había confiado.
Tan brusco era, tan fogoso y tan bárbaro, que muchas veces, después de cometidas sus torpezas, se arrepentía de ellas; y se lo oía exclamar entonces, con la misma dura franqueza que correspondía a sus ímpetus mal educados: '¡Qué barbarucho soy!', quedándole así para siempre como apodo esta calificación apropiadísima, que él mismo se la daba” . Valdéz, ayudado por indios baqueanos y algunos salteños enemistados con el jefe gaucho, cruza la altoplanicie de “el Despoblado” y se embosca, el 7 de junio de 1821, en la serranía de los Yacones (20 km al NO aproximadamente de Salta) con unos 400 hombres de infantería. Luego, al oscurecer, desciende sin ser advertido al valle pare alcanzar a la medianoche el campo de la Cruz, sin tropezar con guardias ya que ese flanco es considerado inaccesible.
         Allí divide sus fuerzas en partidas a cargo de buenos conocedores de la ciudad y ordena que las mismas se dirijan a rodear la manzana de la casa de Güemes, lo que se realiza sin mayores tropiezos.
        Uno de los colaboradores del jefe patriota, que ha estado reunido en su casa y atraviesa la plaza, se topa con una de has patrullas del “Barbarucho2, y es muerto de un disparo. Güemes escucha la detonación y sale solo a la oscuridad cerrada de la noche, convencido de que se trata de algún disturbio aislado, provocado por la anarquía del campo patriota, sin imaginar que los realistas se habían desplegado ya por toda la ciudad.
Al darse cuenta de lo que realmente sucedía, se lamenta de haberse aventurado sin escolta y pretende huir a la carrera por una Calle lateral, pero cae en una encerrona y es herido.
Batiéndose con su proverbial bravura logra subir a un caballo y se dirige al río Arias, donde es transportado en camilla hasta la hacienda de la Cruz, para desde allí continuar su fuga hasta  El Chamical, donde fallece, pese a los cuidados de su médico, el 17 de junio de 1821.
Durante la agonía de Güemes, dos comisiones realistas intentaron comprar su espada. Salta había sido invadida nuevamente y para mostrar su poder el invasor intentó pactar con el héroe. Primero le ofreció atención médica, comprometiéndose a no realizar ningún movimiento de tropas mientras el jefe gaucho se encontrara impedido. La segunda vez, Olañeta le ofreció títulos y honores a cambio de su retiro.
En una última lección de integridad, incorruptibilidad y coraje, Martín Güemes pidió a su segundo en el mando –Coronel Jorge Widt- que le jurara que la lucha continuaría aunque él muriera, mientras hubiera un salteño dispuesto a dar la vida por la libertad. La entereza del general y el juramento del francés –que se encontraba al servicio de la Patria- avergonzaron a los realistas.
Valdez, el “Barbarucho”, el 8 de junio, con su habitual audacia y temeridad, luego del exitoso atentado contra Güemes, había resuelto ocuparla ciudad ante el desconcierto y la sorpresa de los desprevenidos patriotas. Son apresados los principales jefes, unos 35 oficiales, así como armas y pertrechos. Algunos serán pasados por las armas y otros canjeados más tarde por prisioneros españoles capturados por Gorriti, en Yala. 




                      Belgrano y Balcarce - Monumento que marca el lugar donde fue herido el Gra. Güemes( Ciudad de Salta, Argentina)


Fuente: (sic) Pagina oficial Provincia de Salta

lunes, 11 de octubre de 2010

Chantaje tecnológico, dominación y robo



No es nuevo, esto viene sucediendo desde hace décadas, pero se hace cada vez mas notorio, en un contexto mundial, donde los poderosos pretenden limitar que los países no se desarrollen para poder tener un control sobre ellos, el chantaje tiene varias caras, el económico, el político y el estratégico. Si bien todos tienen su importancia y están íntimamente ligados. Debido a los acontecimientos que están sucediendo, el análisis se centrará en el uso de la tecnología para chantajear a los estados, quien intente tener tecnologías que ellos tienen, pero las concideran peligrosas en estados "inestables" y la usan a su criterio, pasa a ser país terrorista o enemigo del mundo, por supuesto que este chantaje no podría existir sin una organización política que pensada para dominar, bajo la fachada de asegurar la paz mundial, después del golpe que significo el genocidio de la Segunda Guerra Mundial, organizó a las Naciones Unidas para poder tener el domino legal del mundo, si no hubiera sido esta la intención no se habría formado el Consejo de seguridad, con los privilegios de las cinco potencias, que impunemente se transforman en juez y parte, cuando es de su conveniencia y vetan las resoluciones del mismo organismo que según sus fundamentos esta creado para asegurar la paz, la libertad y los derechos humanos en el mundo. Es imposible que en el siglo XXI, todavía no se haya modificado la conformación y el funcionamiento de Consejo de Seguridad, por lo menos en una minima parte, que implicaría el uso del sentido común, que cuando un miembro del consejo es participe de un conflicto, sea apartado del mismo y no pueda autojuzgarse y vetar todo aquello que no le convenga a sus intereses, son muchos los ejemplos en el mundo, que demuestran esta afirmación, pero nos remitiremos a lo que rodea el tema Malvinas. Sin dejar de mencionar que Argentina, la primera lucha que tuvo que librar en pos de tener tecnología propia, fue por el uso de la energía atómica.
Es sabido que Inglaterra forma parte del consejo y también su incondicional socio Estados Unidos, esta sociedad controla, que todo aquello referente a nuestras islas se trabe y nuestras quejas, por mas apoyo generalizado de la mayoría de las naciones, y se emitan resoluciones a nuestro favor, nunca se apliquen, porque simplemente, si toca los intereses de esta infame sociedad, se veta. Inglaterra puede hacer cuanto quiera, robar nuestros recursos, provocar con maniobras militares, hacer demostraciones de fuerza y tecnología, interferir en negociaciones de nuestro país en el mundo, ordenar embargos, no permitir el desarrollo de tecnologías de avanzada e incluso con pantallas banales mandar a construir en nuestro territorio aeropuertos, con capacidad operativa de aviones de gran porte y de guerra, y si se los intenta controlar, ayudados por vendepatrias internos recurren a nuestra justicia para asegurar libertades comerciales, derechos adquiridos y seguridad jurídica para sus empresas. Esto debe terminar, no bastan los reclamos y el “buen comportamiento” internacional, para luchar contra estos enemigos, los reclamos no sirven para nada, por mas que se nos de la razón, siguen haciendo lo que quieren y el supuesto buen comportamiento internacional, quedo demostrado que tampoco implica ningún reconocimiento a nuestros derechos y lo que es peor se toma como una debilidad o sumisión al poder, sino basta con tomar un simple índice, como es el famoso “riesgo país”, Argentina esta considerada de mas riesgo, que países que están en guerra civil, o con crisis tan profundas, este es un ejemplo de la devolución al buen comportamiento. Esta escusa, para no actuar como corresponde, ya no tiene mas validez, el estado tiene recursos para tomar las riendas de nuestra defensa sin pedir permiso. En lo económico vasta la simple voluntad política, para actuar en replica a quienes nos están robando nuestros recursos ¿Cuantas empresas inglesas hay en el país? ¿Cuantos bancos operan sobre nuestra economía? Terminemos de obedecer a intereses que no son nuestros y realicemos las acciones que nos convengan para nuestro país y no para que los grandes piensen que somos “chicos buenos”. Se puede prohibir ejercer el comercio a quien nos roba, se pueden nacionalizar, expropiando aquellas empresas que ponen en riesgo nuestra integridad nacional y también se puede y se debe prohibir la importación y exportación a nuestros enemigos. En cuanto al desarrollo tecnológico, la sumisión del gobierno argentino en la década del 90 nos llevó a desmantelar todos los proyectos relacionados con la defensa, se cerro la fabrica militar de aviones y se desmantelo el proyecto misilístico y de investigación espacial. Sumado a esto los gobiernos sucesivos, no supieron discernir, la política hacia los militares, de la política de defensa nacional y permitieron el desmantelamiento de la Fuerzas Armadas, hasta llegar al hoy con un presupuesto irrisorio para equipamiento o mantenimiento y nulo para el desarrollo de nuevas tecnologías: Un país con miles de kilómetros de litoral marítimo, sin marina, mucho mas aún de fronteras terrestres y sin radarizar, con un conflicto cierto con Inglaterra y no podríamos acercarnos a las islas, ni por mar ni aire, y lo peor aún ante la posibilidad que las provocaciones se conviertan en acciones reales, no se puede defender un mínimo ataque, por ejemplo un ataque a un puerto de nuestro sur o impedir la posibilidad de apoderamiento de las pistas de la Patagonia, por no poder, ni siquiera detectar una incursión aérea sobre nuestro territorio. Si es necesario reorganizar nuestras fuerzas armadas, que se debata y se haga lo mejor para el País, pero ya no se puede discutir la necesidad de equipamiento y organizar la defensa de nuestra patria, si por los embargos, impuestos por Inglaterra, no se nos proveerá de armamento de origen OTAN , no son los únicos que nos pueden brindar equipamiento, y lo pueden hacer de calidad superior, al descarte de la comunidad occidental, las fuerzas armadas rusas o chinas no compran en occidente y no por eso dejan de tener tecnologías de avanzada. O también tenemos que cuidar que no se ofendan si nos equipamos, donde nos vendan lo que necesitamos y no bombas que no explotan, misiles sin la tecnología de lanzamiento y manejo, aviones sin autonomía de vuelo y equipamiento de hace veinte años, comprar esto, no es reequipar las fuerzas, sino simplemente hacer lo que los poderosos quieren, pero a nuestro costo. No solo la compra es la solución tenemos que reimpulsar tecnologías propias, tenemos capacidad para hacer misiles, debemos hacerlos, nuestros astilleros que fueron orgullo nacional, ahora repentinamente no pueden hacer un barco. Tenemos los materiales, tenemos la inteligencia, pongamos la voluntad y demostremos que el país está de pie, no nos dejemos chantajear, por que nos muestran un submarino atómico o un misil de largo alcance, si tenemos el equipamiento para contrarrestarlos es seguro que no lo muestran mas, no nos van a hacer ejercicios intimidatorios en nuestras narices, ni nos van a amedrentar para cuidar nuestro mar, territorio y espacio aéreo. Que quede claro, no se pide armarse para atacar a nadie, sino tener la forma de defendernos, de quienes no tardaran en pasar a la acción, cuando necesiten mas petróleo, alimentos, metales o agua potable, no es una utopía, en no mucho tiempo, los alimentos y el agua serán elementos escasos y si no nos podemos defender simplemente los tomaran, ¿o no nos basta con lo que vemos con la pesca y el petróleo?, la frontera del colonialismo usurpador, es tan móvil como sus intereses les dicten, no se detendrán y si no están obligados, nada cederán. ¿Esperaremos el golpe final o intentaremos resistir? El artículo 21 de nuestra Constitución, ordena “armarse en defensa de la Patria”, para hacerlo debemos tener los medios, por lo tanto la obligación constitucional es abarcativa, no solo para quienes deban empuñarlas, sino también para el Estado que debe proveer los medios, la responsabilidad es de todos, es hora de asumirla, nuestra Patria esta en riesgo, no se puede esperar mas.